Jack Campos Struthers: Premio Kecharitomene 2025 Discurso Pronunciado en la Ceremonia Anual De Entrega de Premios Santos en la Ciudad el 6 de noviembre de 2025
Isaías 41:10: “No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.”
Isaías 41:10: “No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.”
Antes de comenzar a hablar sobre mi maravilloso camino de fe - lleno de tantas aventuras, valentía y gloria- me gustaría empezar dando las gracias a algunas personas y comunidades muy especiales en mi vida, con las que el Señor me ha bendecido con tanta generosidad.
En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento a mis queridos padres y a mi familia, quienes me han apoyado y acompañado a lo largo de mi camino de fe. Siempre me han llevado a todas partes, me han cuidado con mucho cariño y me han brindado un amor incondicional. En segundo lugar, quiero dar las gracias a mi escuela, Bellarmine College Preparatory, que me ha brindado la oportunidad de profundizar en mi fe y de vivirla plenamente.
Asimismo, quiero dar las gracias a mi parroquia de San Juan Vianney, donde se encuentran algunas de las personas más amables y maravillosas que he conocido. Y, por último, gracias a los anfitriones, tan trabajadores y amables, que nos han invitado hoy a este lugar sagrado.
Estar hoy aquí frente a todos es un honor tan grande que me resulta imposible expresar mi gratitud por este reconocimiento. Si le hubieran dicho al niño de 10 años que era yo hace siete años, en la clase de catecismo, que estaría dando este discurso, no lo habría creído. ¡Pero aquí estoy!
Si hoy estoy aquí delante de todos ustedes, es porque el Señor quiso mostrarle a mi yo de diez años —y a todos los demás jóvenes de la Diócesis de San José— que cuando Él te llama a hacer algo grande y tú respondes, cosas maravillosas suceden.
Mi camino de fe comenzó cuando asistía a la catequesis y a Misa, aunque admito que nunca prestaba mucha atención a las lecturas, siendo solo un niño ingenuo. Lo que hacía era contemplar las vidrieras de las paredes e intentar descifrar lo que sucedía en cada una de ellas.
Aun así, ¡siempre me encantó servir en la misa! Disfrutaba caminar por el pasillo, mirando la gran imagen de Jesús en la cruz. Siempre levantaba la mano cuando la iglesia necesitaba un voluntario. Todavía no entendía del todo el significado de lo que hacía, pero al hacerlo, me sentía bien.
A medida que maduraba, comencé a explorar mi fe más allá del voluntariado en la iglesia, y participé en un retiro especial llamado Kairos. Kairos es un retiro donde un grupo de chicos de Bellarmine pasan una semana alejados de sus preocupaciones y tareas escolares, dedicando tiempo a acercarse a Dios.
El último día completo antes de nuestra partida, nuestro pequeño grupo se reunía en la sala asignada para orar juntos. Durante este tiempo, había una cruz y una vela encendida en el centro de la habitación, que estaba a oscuras. Nos turnábamos para pasar la cruz, y quien la sostenía podía orar por lo que tuviera en su corazón.
Durante ese tiempo, y solo puedo describirlo de esta manera: sentí a Dios mismo en mi corazón y en mi alma, liberándome de las preocupaciones que me agobiaban —preocupaciones que ni siquiera sabía que tenía— y sentí que me daba la fuerza para expresar esta experiencia en voz alta. Esa noche lloré delante de mis compañeros. A lo largo de esa semana, en la presencia de Dios, nos unimos tanto que pudimos abrirnos el uno al otro y llorar juntos como hombres jóvenes.
Desde entonces, he querido compartir esa experiencia de la presencia de Dios con otras personas. Fue una sensación tan maravillosa que sentí la necesidad de compartirla con los demás, ¿y qué mejor manera de hacerlo que retribuyendo a la comunidad que me había brindado la oportunidad de acercarme tanto a Dios?
En mi tercer año, me uní a una organización sin fines de lucro que ayuda a las familias con hijos hospitalizados a permanecer cerca de ellos. A través de JW House, pude presenciar la obra de Dios. ¡La gente es maravillosa y su labor es admirable! El año pasado, el consejo estudiantil recaudó 40,000 dólares, ¡que se destinaron íntegramente a la comunidad!
Una vez que comencé a compartir este sentimiento de gratitud y santidad, Dios se hizo presente en todas partes de mi vida a medida que mi relación con Él se fortalecía.
Ahora, todos los días, antes de salir del coche para tomar el autobús, mi madre y yo rezamos el Ave María y el Padre Nuestro para empezar el día con fuerza y mantener esa fortaleza a lo largo de la jornada. Siempre que tengo un evento importante, rezo; cuando tengo un mal día, rezo; cuando me siento estresado, rezo.
A veces rezo incluso cuando no necesito nada; lo hago para mostrar mi gratitud por mi relación con Dios. Aprendí mucho sobre mi relación con Dios en el Retiro Diocesano Para Jóvenes. A todos los jóvenes que puedan estar confundidos sobre lo que realmente significa tener una relación con Dios, ¡les recomiendo encarecidamente que participen en ese retiro!
Pero volviendo a mi relación personal con el Señor, sé que cada vez que me siento desanimado y la presión de la vida cotidiana me agobia, puedo cerrar los ojos, respirar profundamente y, de repente, sentir la presencia de Dios, con sus manos sobre mis hombros, tomando sobre sí toda la carga que llevo encima.
Es poderoso, pero también nos empodera. Cuando el Señor nos bendice con su presencia, nos llama al liderazgo de servicio, a guiar a los perdidos, a los débiles y a los cansados hacia ese cálido abrazo que Él nos ha brindado. Cuando el Señor toma nuestros corazones quebrantados y los llena de amor, es nuestro deber, como hombres y mujeres de Dios, salir y amar a nuestro prójimo con el mismo amor que Dios nos ha dado. Por eso estoy hoy aquí ante todos ustedes: Cristo nos da el poder para hacer grandes cosas, ¡pero depende de nosotros decidir qué hacemos con él! ¡Aprovechemos esta oportunidad para cumplir su voluntad juntos! ¡Que Dios los bendiga a todos!
Jack Elonzo Campos Struthers es un estudiante de último año en Bellarmine College Preparatory que actualmente está solicitando ingreso a la universidad. Participa en teatro, lucha libre y diversas actividades pastorales. Él y su familia asisten a Misa en la Parroquia de San Juan Vianney. Le encanta escribir poesía, leer libros sobre dragones y aprender nuevas habilidades en diferentes áreas.
