| Por Marissa Nichols

Caminando Con Inmigrantes En Tiempos de Incertidumbre

La Labor de Fe y Justicia de Raul Ray

En una época en la que las comunidades de inmigrantes de todo Silicon Valley viven con gran temor e incertidumbre, el abogado de San José Raul Ray, entre muchos otros, se ha dedicado exclusivamente a apoyar a familias que navegan por un sistema migratorio cada vez más complejo.

Hijo de una madre inmigrante y graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santa Clara, ayudó en su momento a su madre, quien emigró desde Panamá, a obtener la ciudadanía. “Viví una especie de revelación o llamada de atención que me impulsó a dedicarme al derecho de inmigración, en gran medida debido a la experiencia de mi propia familia,” declaró.

Además de su práctica legal particular de dos décadas, en los últimos cuatro años ha asesorado a clientes a través de la clínica de inmigración de Caridades Católicas ubicada en el centro de servicios de la Parroquia San Leo, en San José, marcando una diferencia en la vida de innumerables personas que buscan obtener un estatus legal.1

Un Llamado al Acompañamiento

Los clientes de Raul han variado desde personas a las que conoce personalmente desde hace años hasta aquellas a las que ahora conoce en Saint Leo. “Fui entrenador de mis hijos en la Little League y, años más tarde, algunos de sus compañeros de equipo acudieron a mí ya de adultos para pedirme ayuda con la inmigración de sus cónyuges,” comentó. “El hijo de un compañero de la facultad de Derecho también acudió a mí para pedirme ayuda con la inmigración de su cónyuge a los Estados Unidos.”

El tiempo que Raul ha dedicado al voluntariado con Caridades Católicas ha profundizado su conciencia de que “la labor es constante y nunca termina.” Recientemente, nuevas políticas federales han planteado desafíos migratorios sin precedentes, lo que ha intensificado su propia percepción de la llamada al acompañamiento. Él resumió la situación actual de la siguiente manera:

“Ahora vemos que a personas trabajadoras que solicitan la residencia permanente se les dice que esto es, en realidad, una forma de ‘recurso extraordinario’ y que deben regresar a su país para tramitar una visa de inmigrante en el consulado o la embajada de Estados Unidos. Esto supone un problema para muchas personas que solicitan el ajuste de su estatus migratorio mientras trabajan para mantener a sus familias. ¿Cómo podemos decirles que retiren su solicitud y abandonen el país?” Y señaló, “Este es el caos en el que vivimos. Pero no aparto la mirada.”

Comprender la Situación

El 21 de mayo, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS por sus siglas en inglés) emitió un memorando de política que podría obligar a los solicitantes de la tarjeta de residencia permanente (Green Card) a abandonar el país para iniciar el proceso de solicitud desde cero. Esto contradice las políticas históricas que permitían a los trabajadores ya establecidos aquí ajustar su estatus migratorio. Incluso si llegaran a salir del país, la obtención de la tarjeta de residencia podría conllevar ahora otros obstáculos sin precedentes, como determinar si reúnen los requisitos para obtener un ‘recurso extraordinario.’2 Volver a solicitar el trámite desde el extranjero también presenta problemas por diversas razones, entre ellas el riesgo de quedar vetado de ingresar a los Estados Unidos durante una década y los prolongados tiempos de espera en el extranjero para obtener visas de inmigrante.

Tras la publicación del memorando, el Departamento de Seguridad Nacional intentó aclarar que los solicitantes no tendrán que abandonar el país y reiteró que, en última instancia, los agentes de inmigración tienen discrecionalidad sobre los casos. Sin embargo, persiste la confusión sobre el significado de ‘recurso extraordinario.’ Al mismo tiempo, en toda el Área de la Bahía se ha informado de numerosos casos de personas detenidas durante sus citas de inmigración y posteriormente trasladadas a centros de detención.

Sin embargo, surge una esperanza. Raul explicó. “Lo positivo en este caso es que se están emprendiendo nuevas acciones legales contra estas políticas. Es de esperar que veamos litigios a nivel federal, probablemente en un futuro muy próximo.”

A Nivel Local en Silicon Valley

Raul recomienda que quienes busquen ajustar su estatus migratorio se pongan en contacto con organizaciones locales sin fines de lucro que ofrezcan servicios confiables. “Será fundamental que las personas se reúnan con profesionales, ya sea de una organización sin fines de lucro o con un abogado cualificado. El acceso a estos recursos puede marcar una verdadera diferencia y brindar esperanza en tiempos de incertidumbre.”

A nivel local, comentó: “Vemos que las personas que necesitan ajustar su estatus temen iniciar un trámite migratorio por miedo a ser detenidas, a verse envueltas en procedimientos de expulsión o a acabar siendo deportadas.” Una vez iniciado un procedimiento de expulsión, resulta muy difícil ganar el caso.

Raul también advierte que no se debe buscar ayuda migratoria de personas o sitios web que prometen un camino rápido y sencillo hacia la ciudadanía, ya que podrían tratarse de estafas. Basándose en su experiencia, señaló que estos procesos requieren un compromiso a largo plazo: “En muchos de estos casos, te mantienes conectado con los clientes durante años. Duele cuando las cosas no salen bien. Pero también está la alegría de ver a personas obtener la tarjeta de residencia y convertirse en ciudadanos tras tantos años. Eso es lo que me hace feliz.”

El Impacto de Una Madre

Ray atribuye el origen de su compromiso a sus padres, en particular a su madre y a su difunta suegra. Reflexionó, “Sé que nos observan desde arriba y que estarían orgullosas de la labor que estoy realizando.”

Su madre, Juanita Ray, era ministra de la Eucaristía en la Parroquia Most Holy Trinity. “Era muy querida,” recordó Raul. “Mi madre pasó por muchas dificultades, al igual que mi padre, pero nos brindaron a mis hermanos y a mí las condiciones necesarias para alcanzar nuestras metas y convertirnos en miembros productivos de nuestra comunidad.”

El ministerio de Raul marca un momento en el que su fe cierra un círculo. Él explicó, “Una de las señoras que sirvió con mi madre como ministra de la Eucaristía ahora dirige el centro de servicios de la Parroquia San Leo, donde yo soy voluntario. Ella recuerda a mi madre,” compartió con orgullo.

Raul aborda su trabajo con pasión: “Lo que creo y lo que hago nace de lo que mi madre hizo por la Iglesia y de la educación que recibí,” afirmó. “No miro hacia otro lado. Mi fe es lo que me impulsa: no hacer daño a las personas, hacer lo correcto, tener empatía y compasión, luchar por la justicia y por lo que es justo.”