Porque somos portadores de la luz de la fe: Discurso Graduación de Salvador Gómez
¡Muy buenas tardes a todos! Con el corazón lleno de gratitud a Dios, quien guió cada paso de nuestro caminar en estos últimos tres años de formación en el Instituto de Liderazgo Ministerial, ¡le damos gracias por permitirnos llegar a este día tan especial — ¡A nuestra graduación!
¡Muy buenas tardes a todos! Con el corazón lleno de gratitud a Dios, quien guió cada paso de nuestro caminar en estos últimos tres años de formación en el Instituto de Liderazgo Ministerial, ¡le damos gracias por permitirnos llegar a este día tan especial — ¡A nuestra graduación!
Con profundo respeto y enorme alegría, por parte de nuestra clase, Sr. Obispo, y Sr. Ligotgracias por acompañarnos en este día muy especial para todos nosotros y por todo su apoyo al Instituto. A nuestros párrocos, sacerdotes, hermanas religiosas, y nuestros maestros—de todo corazón les damos las gracias. Con tanta dedicación y entrega, invirtieron no solo su tiempo, sino que también su conocimiento. A través de cada módulo, cada conversación, cada anécdota y cada enseñanza nos transmitieron el amor de Dios de manera viva y tangible. Gracias por su paciencia, y por no solo enseñarnos sino por caminar junto a nosotros en estos últimos tres años.
A todo el personal: Sra. Irma, Sarahi, Margarita, Yoshi, Rosita, Alde, gracias a cada una de ustedes por su granito de arena en nuestra formación. No dudo que si tienen una cana adicional o arruga de risa es por causa mía, asumo toda responsabilidad. En toda seriedad, ustedes son instrumentos de Dios para llevar a cabo la organización administrativa y de los descansos. ¡Hacen lo posible para que todo fluya bien y por su esfuerzo y amor al servicio, Gracias!
A nuestros familiares y amigos, bienvenidos y gracias. Ustedes fueron testigos de este caminar de cada uno de nosotros. Fueron testigos de noches largas, momentos de estrés, y hasta las dudas que tal vez surgieron, pero, aun así, nunca dejaron de creer en nosotros. Sus oraciones nos sostuvieron, su motivación nos impulsó a continuar y sus sacrificios no pasaron desapercibidos.
¡Ahora, a mis compañeros de la clase 2026! El día de hoy no cerramos este capítulo dentro del instituto, sino que iniciamos uno nuevo. Nuestra formación no termina aquí, sino que continua. Todo lo que aprendimos, todo el conocimiento que fue revelado a nosotros, por medio de las enseñanzas de nuestros maestros y libros, sale con nosotros – hacia nuestras familias, nuestras parroquias y nuestras comunidades, ya que somos portadores de luz de Fe.
Al comienzo de esta jornada se nos dijo que éramos la clase más grande que habían visto, y por motivos que solo Dios sabe, el día de hoy nos graduamos 28 alumnos de la clase de español. Cada uno de nosotros recibimos el llamado de Dios para estar aquí y cada uno de nosotros escucho ese llamado. Estoy super orgulloso de cada uno de nosotros porque se que no fue fácil llegar hasta este día, fue nuestra perseverancia, esfuerzos, sacrificios y compromiso para aprender más de Dios que nos impulsó a seguir.
Cada enseñanza ha sido fructífera en nuestras vidas y para nuestro liderazgo, pero ILM no solo nos deja con este manantial de conocimiento, sino que también nos dio amistades con personas con las que podemos contar para continuar compartiendo nuestro servicio con amor. Este vínculo que hemos formado como clase ira más allá de las cuatro paredes de nuestra clase y de nuestras parroquias, expandiéndose por toda nuestra diócesis de San José.
Después de 3 años de discipulado, somos llamados a ser apóstoles de Cristo dentro de nuestra comunidad, y transmitir con alegría que Dios vive en cada uno de nosotros, no solo con palabras, ¡sino que con nuestro testimonio de vida! Han sido 3 años de sacrificio, de mucho aprendizaje, de leyendo y haciendo tareas, de compartiendo experiencias y vivencias, 3 años de perseverancia y 3 años de mucha bendición para cada uno de nosotros.
Por último, recuerden que en Mateo 5:13-16, Jesús nos dice “Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo” Mateo 5:13-16. Tenemos el compromiso con Dios y la misión de ser apóstoles de Cristo y darle sazón a nuestra comunidad. ¡Dios nos bendiga y felicidades!
