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Liderar con Esperanza: La Vocación de la Directora Katie Teekell en la Educación Católica

Cuéntame un poco sobre qué te atrajo del ámbito de la educación Católica y qué papel desempeñó la fe en tu trayectoria.

Siento que fui llamada a devolver un poco de lo mucho que he recibido a la educación Católica, ya que esta tuvo un impacto profundo en mi propio crecimiento y formación. Al mirar atrás y repasar mi trayectoria en la educación Católica, percibo con gran claridad cómo la Divina Providencia guio mi camino: primero como estudiante en Saint Francis, luego como entrenadora y educadora en la Diócesis de Oakland y, finalmente, como líder y administradora.

Mi camino de fe ha estado estrechamente ligado a mi vocación. Me formaron en los valores de la Santa Cruz cuando era joven, y esos valores se trasladan a mi liderazgo. La importancia de la comunidad, la esperanza, el respeto y la integridad son características distintivas de cómo vivo mi vida en todos los espacios, no solo como líder.

Al mirar atrás, ¿qué influencias marcaron tu decisión de seguir este camino? ¿De qué manera sigue influyendo en ti, tanto personal como espiritualmente?

Si bien siempre me he sentido llamada a esta labor, he tenido la fortuna de contar con mentores y personas que me han apoyado a lo largo del camino quienes me han abierto puertas para emprender nuevas oportunidades y de ellos he aprendido muchísimo. Tenía 22 años cuando empecé como maestra, y de no haber sido por mi subdirectora y mentora Lisa Tortorich (ella está ya jubilada, pero fue directora de Moreau Catholic High School y de Mercy High School-Burlingame) quien confió en mí, me desafió con nuevas responsabilidades y fomentó mi crecimiento profesional, no estaría donde estoy hoy. Espero desempeñar ahora ese mismo papel para otras personas, ya que considero que la mentoría y la colaboración son fundamentales para mantenernos firmes frente a los desafíos que conlleva el liderazgo.

¿Cómo describirías tu enfoque del liderazgo y la educación?

Los estudiantes y los educadores necesitan saber que nos preocupamos por ellos, que son valorados y que son vistos; mi labor es garantizar que cada espacio de nuestro campus sea un lugar donde esto suceda. Procuro animar a mis estudiantes y educadores a buscar formas de ser esos signos visibles del amor de Cristo en el mundo.

Un constante a lo largo de mi trayectoria de liderazgo ha sido la mentoría y el desarrollo de líderes; ya fuera como entrenadora de fútbol competitivo, directora de actividades, subdirectora o directora escolar, mi pasión siempre ha sido fomentar el liderazgo y ayudar a los jóvenes a visualizar el impacto que pueden generar en el mundo. Creo en la bondad de nuestros jóvenes y en que la educación es el espacio donde podemos brindarles las oportunidades para descubrir sus talentos y compartirlos.

¿En qué momentos te has enfrentado a los mayores desafíos como educadora y administradora?

Creo que uno de los mayores desafíos que enfrentan los líderes actualmente es la retórica cada vez más divisiva del mundo secular, así como el impacto que esta tiene en los estudiantes, las familias y los educadores. Nos esforzamos por ayudar a nuestros alumnos a expresar su propia voz, asegurándonos al mismo tiempo de que sepan desenvolverse ante la gran cantidad de información que reciben con criterio y apertura a diversas perspectivas. Si bien esto conlleva retos, también representa una oportunidad única para fundamentar verdaderamente nuestra labor en los valores de la Santa Cruz, el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia; me enorgullece la forma en que nuestra comunidad ha afrontado este desafío.

Nuestros estudiantes me inspiran todos los días y es por eso que creo que tengo el mejor trabajo del mundo. Todos los días puedo salir de mi oficina y encontrar inspiración: una conversación con un estudiante, ver a un equipo competir, ver a nuestros estudiantes lidiar con un tema difícil en el aula; nuestros niños son increíbles y me siento bendecida de ser parte de su camino durante un momento tan importante de la vida.

¿Cómo sientes que tu fe te ha transformado y continúa transformándote como discípula de Cristo?

En este trabajo, realmente siento que experimento lo sagrado - lo que llamo “momentos de Dios”- casi a diario. Al ver el poder de la oración en nuestra comunidad cuando alguien necesita sanación, la transformación de nuestros alumnos a lo largo de sus cuatro años de estudio y más allá de su graduación, y el amor y la dedicación de nuestros educadores, percibo que hay tanto en esta vocación que reafirma la fe y resulta verdaderamente milagroso.

Katie Teekell es directora y exalumna de Saint Francis High School, fue atleta universitaria de División I, jugó fútbol en Cal y entrenó equipos de clubes durante años antes de dedicarse al liderazgo escolar. Le apasiona vivir su vocación junto a los estudiantes y disfruta acompañarlos en su desarrollo. Katie y su familia asisten a Misa en la Parroquia de Saint Simon.