Llamada a la Fraternidad
El Camino de Alyssa Perez Marquez
El Camino de Alyssa Perez Marquez
Ganadora del Premio Moira O’Donnell al Líder Emergente 2025 de la Red de Solidaridad Ignaciana (véase la barra lateral), Alyssa Perez Marquez, cuenta con una década de experiencia profesional y pastoral que ahora aporta a la Escuela Secundaria Jesuita Cristo Rey como Coordinadora de Servicio de Aprendizaje e Inmersión. “Mi formación en la fe comenzó a una edad temprana,” reflexionó. “Creo profundamente que estamos unidos los unos a los otros y que estamos llamados a ser las manos y los pies de Cristo en este mundo.”
Ganadora del Premio Moira O’Donnell al Líder Emergente 2025 de la Red de Solidaridad Ignaciana (véase la barra lateral), Alyssa Perez Marquez, cuenta con una década de experiencia profesional y pastoral que ahora aporta a la Escuela Secundaria Jesuita Cristo Rey como Coordinadora de Servicio de Aprendizaje e Inmersión. “Mi formación en la fe comenzó a una edad temprana,” reflexionó. “Creo profundamente que estamos unidos los unos a los otros y que estamos llamados a ser las manos y los pies de Cristo en este mundo.”
Las Semillas De La Vocación Se Cultivan En Las Escuelas Católicas
Exalumna de la Escuela San Juan Bautista en Milpitas y de la Escuela Preparatoria Presentation en San José, atribuye a la generosidad de la comunidad de sus escuelas católicas —especialmente a los donantes que le brindaron ayuda financiera— el haber cultivado su deseo de retribuir a la sociedad desde temprana edad. “Mi madre me inculcó la idea de siempre contribuir a la comunidad porque habíamos recibido mucho.” Durante su último año en la Escuela Preparatoria Presentation, asistió a su primer Encuentro Ignaciano por la Justicia en Washington, D.C.
Alyssa recordó lo que más le impactó. “Siempre escuchaba a mis profesores decir: ‘Ama a tu prójimo,’ pero en el encuentro aprendí maneras concretas de hacerlo.” Escuchar las historias de líderes como el Padre Greg Boyle, fundador de Homeboy Industries, la conmovió profundamente.
“Habló de ir a los márgenes para que desaparezcan y nadie quede fuera del círculo de la compasión.” Para ella, esto forma parte de lo que define la ‘fraternidad’: tratar a todos como parte de la familia de Dios. “Como joven que había recibido tanto apoyo, ese mensaje me impactó profundamente. Quería formar parte de ese tipo de fraternidad.” En total, Alyssa ha participado en nueve encuentros de formación ignaciana, que siguen influyendo en su ministerio.
Experimentando La Fraternidad En Un Escenario Internacional
La trayectoria profesional de Alyssa, centrada en ayudar a las personas marginadas, tanto a nivel local como internacional, comenzó durante sus años universitarios, cuando viajó al extranjero. Durante su tercer año en la Universidad Loyola Marymount (LMU por sus siglas en inglés), estudió en Argentina. Tras graduarse de LMU, se unió al Cuerpo de Voluntarios Jesuitas, donde pasó dos años en ciudad de Belice, viviendo y trabajando en una escuela parroquial.
Ella admite, “Sinceramente, ni siquiera sabía dónde estaba Belice en el mapa cuando me ofrecieron esta oportunidad. Pero algo especial me esperaba allí.” A pesar de lo inesperado de su destino, Alyssa cree firmemente que el Espíritu Santo la guió a un lugar donde experimentó lazos de fraternidad a un nivel más profundo. “Desde entonces, estoy convencida de que la amistad, la amabilidad y la hospitalidad no deberían tener que ganarse. Así me trataron las familias en Belice y así nos llama Jesús a ser.”
Alyssa regresó a California para continuar su educación Jesuita, obteniendo una maestría en administración de organizaciones sin fines de lucro en la Universidad de San Francisco, y ahora trabaja para crear el mismo sentido de comunidad que experimentó en el extranjero, aquí en el Área de la Bahía.
Un Regreso A Casa Enriquecido Por La Fe Y El Servicio
Alyssa explicó que el concepto de fraternidad significa simplemente: “Si lo haría por mi familia, lo haré por ti.” Para su familia de Cristo Rey, ahora trabaja para hacer posibles los viajes de inmersión para una comunidad escolar compuesta principalmente por familias de bajos ingresos, lo cual tiene un significado particularmente personal para ella. “Estos son estudiantes que de otra manera no tendrían acceso a viajes de inmersión o experiencias de servicio, y ahora puedo ayudar a crear estas oportunidades para ellos, de la misma manera que alguien las creó para mí.”
Andria Bengtson, Directora de Cristo Rey, comentó sobre el trabajo de Alyssa: “Alyssa nos ha ayudado a avanzar en la vivencia de nuestra misión Jesuita de ser —y formar a nuestros estudiantes para que sean— personas para y con los demás. Está transformando nuestra comunidad a través de su liderazgo y con el sentido del humor que aporta cada día. Estamos muy contentos de que esté aquí.” La Presidenta de Cristo Rey, Silvia Scandar Mahan, afirmó, “Alyssa comprende la importancia de las relaciones y de la escucha, y esto profundiza su impacto. En poco tiempo en Cristo Rey San José, ha hecho mucho para fortalecer las oportunidades educativas para nuestros estudiantes y la formación en la misión de nuestro personal.”
Regresar al Área de la Bahía también significa ser testigo del crecimiento de su familia, ya que ahora está rodeada de sus sobrinas. “Hay pequeñas personitas que me observan con atención,” compartió con una gran sonrisa. El hecho de haberse casado recientemente también ha añadido más alegría y responsabilidad a su vocación, y sus dos mundos se entrelazan cuando lleva a sus sobrinas al campus. “Me enorgullece traerlas al campus, mostrarles cómo es una comunidad escolar católica y ser un ejemplo de esta vida de servicio.”
Trabajar en Cristo Rey constantemente fortalece la relación de Alyssa con Dios. “Me siento renovada a través de la oración diaria y los exámenes de conciencia, la Misa con nuestra comunidad y al ver a los estudiantes servir a su comunidad. Me siento agradecida con Dios por haberme traído de regreso a mi hogar y a mi familia en el Área de la Bahía, y gracias a la gracia del Espíritu Santo, encontré mi camino de regreso a la educación católica y Jesuita, lo cual también se siente como volver a casa. Oro para que Dios continúe guiando mi camino y me utilice siempre como instrumento de paz y justicia en este mundo.”
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Del sitio web de la Red de Solidaridad Ignaciana: El Premio O’Donnell, que se otorga anualmente, reconoce a personas de entre 23 y 33 años que 1) se hayan graduado de una universidad jesuita estadounidense y 2) hayan demostrado un liderazgo significativo en el ámbito de la justicia social en sus comunidades.
Ser reconocida por la Red de Solidaridad Ignaciana (ISN por sus siglas en inglés) tiene un profundo significado para Alyssa. “ISN me ha formado durante más de quince años,” reflexionó. “Sentí una profunda gratitud al ser reconocida por las personas que ayudaron a formarme.”
Alyssa Marquez es la Directora de Servicio y Aprendizaje en Cristo Rey San José y la ganadora del Premio Moira O'Donnell al Líder Emergente de la Red de Solidaridad Ignaciana en 2025. Exvoluntaria Jesuita en Ciudad de Belice, Alyssa es licenciada en teología y ciencias políticas por la Universidad Loyola Marymount y tiene una maestría en administración de organizaciones sin fines de lucro por la Universidad de San Francisco.
