¿Por Qué Vas a Misa?
Tres Experiencias de la Presencia del Señor en la Misa
Tres Experiencias de la Presencia del Señor en la Misa
En abril, la Diócesis de San José lanzó “Renovados en la Mesa del Señor,” una iniciativa de renovación litúrgica, como parte de su Plan Pastoral. La renovación litúrgica, según explicó el Obispo Cantú, es “una invitación a volver a ver y redescubrir la maravilla que ya nos espera cada vez que acudimos a la mesa del Señor para la Misa.”
En abril, la Diócesis de San José lanzó “Renovados en la Mesa del Señor,” una iniciativa de renovación litúrgica, como parte de su Plan Pastoral. La renovación litúrgica, según explicó el Obispo Cantú, es “una invitación a volver a ver y redescubrir la maravilla que ya nos espera cada vez que acudimos a la mesa del Señor para la Misa.”
Como sacerdote, en cada Misa saludo a los fieles diciendo: “El Señor esté con ustedes.” Esto sucede en cuatro momentos: al comienzo de la Misa, al inicio de la proclamación del Evangelio, al comenzar la Plegaria Eucarística y en la bendición final, al despedirnos. La presencia del Señor perdura a lo largo de la Misa y se extiende a nuestra vida de fe durante la semana.
Movido por la curiosidad sobre cómo los fieles pueden experimentar la presencia del Señor durante la sagrada liturgia, me sentí inspirado a formular una pregunta sencilla: “¿Por qué vas a Misa?” Cada perspectiva muestra cómo el encuentro con el Señor en la liturgia da sentido a la Misa y moldea nuestras vidas más allá de ella.
Mauricio Heredia
Parroquia San Juan Vianney | Adolescente y Catequista
“Voy a Misa porque es donde realmente puedo tomármelo con mas calma y centrarme en Dios sin distracciones.
La vida de Mauricio es ajetreada, pero la Misa le brinda la oportunidad de hacer una pausa y recordar lo que realmente importa. “Me encanta recibir la Eucaristía,” dice, “porque es el momento que se siente más real. Es un encuentro verdadero con Jesús. Hay algo en ese instante —el silencio, la concentración, la sensación de que Él está realmente allí— que hace que todo lo demás se desvanezca.”
También le gusta estar rodeado de personas que están allí por la misma razón: “Cuando la gente ora, canta o participa plenamente, me recuerdan que Jesús está presente en todos nosotros.” Mauricio también nota a Jesús en las lecturas y en el Evangelio y dice, “Relaciono Sus palabras con mi vida y me guían de maneras que son realmente significativas.”
“Uno de mis recuerdos favoritos,” dice, “ocurrió durante la Eucaristía. Recuerdo cuando estaba totalmente presente: sin distracciones, sin pensar en la escuela ni en los amigos, simplemente centrado en Dios y en las personas que me rodeaban. Todo se sentía tranquilo y lleno de conexión. Simplemente me sentía en paz. No fue nada espectacular, pero resultó memorable porque me hizo valorar la sencillez y la profundidad de la Misa.”
Adam Arant
Parroquia de la Sagrada Familia | Esposo y Padre
En su juventud, Adam Arant se alejó de la Misa, aunque esta le había proporcionado una base en la fe. “Eso cambió cuando Dios me llamó de vuelta a través de un fin de semana de Cursillo,” comenta. “Empecé a asistir a Misa de nuevo y sentí la llamada a estar en comunión con Jesús.”
A través de esa misma comunidad conoció a su esposa, Johanna, y la fe que compartían hizo de la Misa un elemento central de su vida en común.
Hoy en día, Adam vive la Misa con mayor profundidad en dos momentos. “Me siento más cerca de Jesús durante la Sagrada Comunión,” dice. “Pero muy cerca, en segundo lugar, está el momento en que volteo con mis hijos- verlos prestar atención a la Palabra de Dios y sentir Su amor.”
Hay un momento que permanece en su memoria. Durante la Misa, se fijó en su hijo pequeño en el banco: no estaba haciendo garabatos, sino escribiendo en silencio oraciones dirigidas a Dios. “Entonces supe que Dios también lo estaba llamando a él.”
Para Adam, la Misa ya no es sólo algo a lo que asiste. Es donde se forma y renueva la fe de su familia. “La Misa es el momento en el que nos alejamos de todo lo demás,” dice, “y recordamos que Él es Dios.”
Phuong Vu
Parroquia de San Francisco de Asís | Miembro del Coro
La Misa es donde Phuong busca “la fuente de la vida al alabar a Dios, escuchar su Palabra y, especialmente, recibir la Sagrada Eucaristía.”
De niña en Vietnam, cantaba en un coro Eucarístico y llegó a amar los ritmos de la Misa diaria. Años más tarde, en California, y aun trabajando como ingeniera, continúa con esa práctica: organizar su día en torno a la Eucaristía.
“Cuanto más a menudo asisto a Misa, más cerca me siento de Jesucristo,” dice ella. “En el acto penitencial, Jesús está ahí para perdonar mis pecados. Cuando canto el salmo, rezo al Padre junto con Cristo. Al escuchar el Evangelio, a menudo rezo: ‘Señor, muéstrame lo que quieres enseñarme hoy,’ y siento que el mensaje es para mí.”
Pero es en la Consagración donde todo converge. “Es el punto culminante de la Misa. Creo que esto es real: el momento en que el cielo y la tierra se unen. Mi madre, fallecida hace once años, está presente en Cristo, y es aquí donde me encuentro con ella. Cuando cantamos “Santo, Santo, Santo,” siento que me uno a los ángeles en el cielo. La Misa es mi fuente de vida.”
Tres amigos.
Una fe común.
Nuestros tres amigos nos ofrecen tres experiencias de nuestro encuentro común con Jesús en la Palabra, en los Sacramentos y en las personas con quienes nos reunimos. Su presencia está verdaderamente con nosotros en la Misa y cuando vivimos nuestra fe a lo largo de la semana. El Señor esté con ustedes y con su espíritu.
Phuong Vu trabaja a tiempo completo como ingeniera en el Área de la Bahía y sirve como ministra litúrgica en la Parroquia de San Francisco de Asís. En su tiempo libre, le encanta asistir a Misa y tocar música.
Adam Arant está bendecido con su esposa Johanna y sus tres hijos. Trabaja como abogado en San José y pertenedce a la Parroquia de la Sagrada Familia como miembro del equipo de ministerio de música. Su verdadera alegría proviene de servir al Señor a través de ministerios como Cursillo y Kairos.
Mauricio Heredia es un joven que asiste a Misa en la Parroquia de San Juan Vianney. Juega baloncesto en el equipo de la escuela secundaria Mt. Pleasant, le gusta entrenar en el gimnasio, le encanta ayudar a los demás y disfruta de la compañía de la gente. Después de terminar la secundaria, le gustaría convertirse en bombero y estudiar en SJSU.
El Padre Dave Mercer es un sacerdote jubilado que, antes de retirarse, prestó servicio en numerosas parroquias de la Diócesis de San José, así como en la Reserva Apache de Mescalero.
