| Por Adam Cross

Sé un santo que navega por internet

Ya sea que tengas un PhD. en la cultura de los memes o nadando en un mar de vídeos de TikTok llenos de vida, tenemos que hacernos esta pregunta crítica: ¿Cómo influyen las redes sociales en mi forma de verme a mí mismo, a los demás y a Dios?

 

Gran responsabilidad

Como nos enseñó el tío Ben en la película original de Spiderman (también conocida como la mejor película de Spiderman), un gran poder conlleva una gran responsabilidad. No solo las redes sociales son una herramienta poderosa, sino también nuestra capacidad para interactuar con ellas y darles sentido.

Lo que vemos en las redes sociales -lo bueno, lo malo y lo feo,- despierta pensamientos, preocupaciones y emociones en nosotros. Las redes sociales tienen el increíble poder de conectar a las personas, provocar risas, evocar lágrimas y alimentar la ira. No sólo entretiene, sino que, de muchas maneras, nos educan en lo que el mundo considera normal, saludable y sano. A menudo puede provocar la comparación con los demás o generar pensamientos ansiosos o depresivos cuando escuchamos sobre el mundo roto que nos rodea. Sea lo que sea, Dios nos llama a navegar intencionadamente e invitarlo a entrar en el contenido aparentemente interminable que encontramos.

Digiriéndolo todo

Con tanta información en línea, ¿cómo le damos sentido a todo? Estar hechos a imagen y semejanza de Dios significa que nuestros pensamientos y emociones importan y revelan lo que está escrito en nuestros corazones. Dios nos llama a hacer una pausa, examinar e invitarlo a lo que estamos experimentando y viendo de manera práctica. Para hacer esto, podemos comenzar haciéndonos algunas preguntas con una curiosidad sin prejuicios:

  • Mientras me desplazo, ¿qué me atrae y por qué?
  • ¿Cuánto tiempo paso navegando en internet?
  • ¿Recurro a las redes sociales para distraerme de emociones, pensamientos o responsabilidades?
  • ¿Cómo me siento normalmente antes, durante y después de navegar en internet?
  • ¿Lo que estoy viendo me hace pensar menos en mí mismo o en los demás?
  • ¿Qué mensajes recibo del contenido que veo y cómo me siento al respecto?
  • ¿Es Dios bienvenido en este tiempo que paso en las redes sociales?

Una luz en el metaverso

Finalmente, Dios nos llama no solo a reflexionar sobre el contenido que encontramos, sino también a involucrarnos y cambiarlo. ¡Hay mucho contenido católico edificante y sólido en línea, y Dios te está llamando a contribuir con él! Al mismo tiempo, vivimos en un mundo donde las redes sociales a menudo presentan una visión no cristiana de la vida y muchas imágenes distorsionadas de lo que es bueno y verdadero. En nuestro bautismo, recibimos el llamado a predicar el Evangelio a todas las naciones, y las redes sociales son una gran herramienta para proclamar la Verdad de Cristo a nuestro mundo. Podemos ser testigos de Cristo en nuestras vidas de manera creativa y auténtica (y no de una forma avergonzada) a través de formas sutiles y obvias. Dios usa tu creatividad, historia, dificultades y humor para acercar a las personas a Él.

Así que cada vez que estés navegando por internet, no lo hagas solo. Invita a Dios a que te ayude a navegar, dar sentido y transformar el mundo que te rodea cuando estás en línea. Dios te está hablando a diario a través de las redes sociales, tus pensamientos, emociones y lo que está escrito en tu corazón. Acércate a las redes sociales con la gracia de Dios, la conciencia de tus propias experiencias y el deseo de compartir la verdadera Buena Nueva de Cristo con el mundo.


Adam Cross es un terapeuta matrimonial y familiar con licencia en California, y trabajó como ministro de jóvenes en su parroquia local durante 8 años. A Adam le encanta integrar la fe católica en su práctica de terapia.

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