La Superintendente Pamela Lyons Habla Sobre la Oración, el Propósito y las Escuelas Católicas
Preguntas y Respuestas Con la Nueva Superintendente Diocesana de Escuelas
Preguntas y Respuestas Con la Nueva Superintendente Diocesana de Escuelas
Al comenzar a servir como Superintendente de la Diócesis de San José, ¿cuáles son dos o tres prioridades que guiarán tu primer año?
Al comenzar mi servicio como Superintendente, mi prioridad principal es escuchar y aprender de la mayor cantidad de miembros de las escuelas, la Iglesia y la comunidad. Es verdad que las escuelas católicas tienen puntos en común en todo el país, pero cada diócesis tiene fortalezas y desafíos únicos. Durante los primeros 90 días de servicio en la Diócesis de San José, planeo visitar las 27 escuelas primarias y las seis preparatorias de la diócesis para escuchar a nuestras comunidades escolares sobre lo que ellos consideran esencial para formular prioridades a largo plazo.
¿Cuál es tu visión para el futuro de nuestras escuelas católicas aquí en el Silicon Valley para que sean modelos de excelencia académica, cultivadoras de la fe y formadoras de futuros líderes al servicio de sus comunidades?
Me entusiasman las oportunidades de pensar creativamente sobre cómo nuestras escuelas católicas pueden satisfacer mejor las diversas necesidades de todas las familias. Quiero explorar la posibilidad de crear escuelas católicas únicas que se especialicen en la Inmersión Bilingüe, Ciencia y Tecnología, diversidad de aprendizaje o enfoques clásicos de aprendizaje. Estos diferentes modelos educativos pueden prosperar en las escuelas católicas siempre que se mantenga intacta la misión fundamental de mantener a Cristo en el centro de la escuela.
¿Puedes compartir un momento decisivo o una experiencia memorable en tu carrera —o incluso antes— que profundizó tu compromiso con la educación católica?
Mi experiencia como estudiante de una escuela católica, desde la primaria hasta los estudios de posgrado, moldeó significativamente mi compromiso con la educación católica. En sexto de primaria, mi familia se mudó a Londres por el trabajo de mi padre, y asistí a la Escuela Católica More House. Mudarme a un nuevo país en la secundaria fue muy difícil para mí, y a menudo me sentía perdida y fuera de lugar. Empecé a ir a misa por la mañana antes de ir a la escuela en la capilla de More House porque era un lugar familiar y seguro. No fue hasta que crecí que me di cuenta del impacto que esto tuvo en mí y en mi capacidad para superar un momento difícil. Si no hubiera estado en una escuela católica, no habría tenido la oportunidad de acercarme a Jesús a través de la celebración de la Eucaristía como lo hice en More House.
Mientras las familias enfrentan desafíos culturales, económicos y espirituales, ¿cómo pueden nuestras escuelas católicas ser al mismo tiempo anclas y faros para la comunidad en general?
Cuando una familia elige una escuela católica de la Diócesis de San José para su hijo, toda la familia se integra a una comunidad que se esfuerza por brindar estabilidad, amor y valores, a la vez que les brinda apoyo durante tiempos de incertidumbre. Trabajan con dedicación para ser un ejemplo de esperanza, excelencia y servicio para la comunidad en general. Nuestras escuelas católicas son abiertas y acogedoras para familias de todas las culturas y religiones. Nos dedicamos a ser accesibles, manteniendo las matrículas lo más bajas posible y brindando una experiencia educativa de calidad.
¿Qué mensaje te gustaría enviar a quienes lean esto y estén considerando asistir a escuelas católicas? ¿Y a las familias de estas escuelas?
A quienes leen este artículo y ya forman parte de nuestra comunidad escolar católica, les agradezco que nos hayan confiado a sus hijos. Usteded son nuestros más valiosos apoyos y embajadores, y los animo a compartir la Buena Nueva de la educación católica con sus comunidades. A quienes aún no forman parte de nuestra familia escolar católica, los invito a visitar una escuela católica y experimentar todo lo que ofrece. Nos dedicamos a nuestra misión de fomentar en nuestros estudiantes la comprensión de que son amados por Dios, para que puedan realizar plenamente el plan de Dios para sus vidas.
¿De qué manera tu fe —tu vida personal de oración y tu camino de fe— ha moldeado tu enfoque hacia el liderazgo?
Me esfuerzo por ser intencional en mi relación con Dios. Es muy fácil dejar que la vida cotidiana me distraiga de dedicar tiempo a la oración. Si no dedico tiempo cada día a la oración y la reflexión, a menudo lo relego a un segundo plano en la lista de cosas por hacer. En esos momentos, mi vida empieza a sentirse desequilibrada y abrumadora. La oración diaria y la celebración de la Eucaristía son vitales para vivir según el plan de Dios.
Como líder de una escuela católica, me esfuerzo por poner a Dios en el centro de todo lo que hacemos en nuestras escuelas católicas. Cuando se descuida nuestra misión católica, nuestras escuelas dejan de ser el reflejo único y hermoso del amor de Dios que atrae a las familias. Creo que Dios nos ha puesto en esta tierra para hacer algo que nadie antes ni después de nosotros puede hacer exactamente de la misma manera. Sé que Dios me puso aquí para servir a la educación católica, y siempre intentaré cumplir con ese llamado lo mejor que pueda.
Pamela Lyons se desempeñó recientemente como Superintendente de Escuelas de la Arquidiócesis de San Francisco. Su experiencia previa incluye el servicio como maestra, directora y Superintendente Asociada. Tiene una Maestría en Liderazgo Escolar Católico de la Universidad de Notre Dame y una Licenciatura en Inglés del St. Mary's College.
