|

Peregrina En Todo Momento

Danielle Schmitz Reflexiona Sobre Ser Una Peregrina Perpetua

Como preparación para el 10º Congreso Eucarístico Nacional en 2024, se establecieron varias rutas de peregrinación Eucarísticas a lo largo del país, y se seleccionaron 24 personas, denominadas ‘peregrinos perpetuos,’ para acompañar al Cuerpo de Cristo las veinticuatro horas del día a lo largo de dichas rutas. La peregrina perpetua Danielle Schmitz, quien creció en Santa Clara, recorrió la Ruta Mariana desde Minnesota hasta Indiana.

“Toda mi vida he sentido un amor profundo, muy profundo, por la Eucaristía,” reveló Danielle Schmitz, quien, siendo estudiante en la Universidad Católica de América, no estaba segura al principio de si su profundo amor por la Eucaristía significaba que debía postularse para ser peregrina perpetua.

Una llamada telefónica a sus padres lo cambió todo. Al recordar aquella conversación, fueron sus palabras las que la impulsaron a presentar su solicitud. “Mis padres me dijeron por teléfono: ‘Danielle, los Obispos de Estados Unidos están invitando a los adultos jóvenes a caminar con Jesús durante dos meses. Tú eres una adulta joven. No habrá otro momento en tu vida en el que esta oportunidad esté a tu alcance.’”

Ella presentó su solicitud y, en enero de 2024, “Recibí un correo electrónico en el que me decían, ‘Queremos que estés en la Ruta Mariana.’ No podía creerlo. Todavía recuerdo el momento de abrir ese correo y quedarme totalmente impactada. Entonces me convencí: era la invitación del Señor para acompañarlo.”

El Peregrino Como Misionero

Danielle describió el papel de un peregrino perpetuo como una vocación a corto plazo. Era un llamado a caminar con Jesús de manera constante e intencional. Ahora, más de un año después de su peregrinación, la considera “lo más real que he hecho jamás.”

Ella y los otros peregrinos perpetuos, junto con varios Frailes Franciscanos de la Renovación, viajaron de diócesis en diócesis, pasando a menudo días enteros en un mismo lugar con actividades que abarcaban desde la Misa, la adoración y las visitas a escuelas, hasta grandes manifestaciones. Esto, por supuesto, implicaba caminar mucho.

“Yo diría que entre 10 y 20 millas de caminata al día. Un día, caminamos 20 millas.” Ver los rostros de las miles de personas con las que se encontró le dio fuerzas. “Se parecía mucho al ministerio público de Jesús, y nosotros éramos como los discípulos que caminaban con Él. La gente venía a visitarlo; Él sanaba, convertía y, luego, se marchaba de ese pueblo.”

Al reflexionar sobre su tiempo en la Ruta Mariana, se sintió inmersa en el aspecto misionero de su labor: “Caminamos para interceder por nuestro país,” explicó, “para suplicar al Señor que derramara Su gracia, de modo que la gente reconociera Su presencia y le entregara sus vidas.”

Ser Su Auténtico Ser Ante Cristo

Ser una de las personas que completó la ruta entera no estuvo exento de desafíos. “Recorrimos cerca de 1,000 millas a lo largo de las nueve semanas de peregrinación,” compartió. Pero, incluso en medio de los desafíos, hubo una invitación a encontrarse con Cristo en un nivel más profundo. “A veces estaba tan cansada que lo único que quería era tomar una siesta de 20 minutos o beber un café helado. Jesús estaba dispuesto a salir a mi encuentro, y al de todos los peregrinos, justo allí, en nuestra humanidad.”

Cuando, tras un día entero de actividades, Danielle subía a la camioneta de la peregrinación —donde Jesús se encontraba expuesto en una custodia— comprendió algo profundo acerca de cómo Cristo salía a su encuentro en medio de su agotamiento. “Por mucho que nosotros adoráramos a nuestro Señor, Jesús nos miraba directamente a nosotros y nos adoraba en nuestra humanidad.”

Esta revelación transformó su perspectiva: en lugar de que la adoración se convirtiera en otra tarea que se veía obligada a cumplir, se transformó en una invitación íntima a descansar en el Señor. “Pasé mucho tiempo en la camioneta, meditando sobre la Natividad y, simplemente, sobre la realidad de que Jesús fuera lo suficientemente humilde como para entrar en el desorden de la humanidad; en mi propio desorden.”

Cuando regresó de la peregrinación Eucarística, muchos comentaron, “Bienvenida de nuevo al mundo real.” Habiendo experimentado un profundo sentido del amor de Dios como peregrina, su respuesta fue (y es): “¡Fue lo más real que he hecho jamás en mi vida!” Danielle expresó, “¡La realidad es que nuestras vidas son como una peregrinación Eucarística en la que Jesús camina literalmente con nosotros en cada momento!”

La Fe Personal de Una Peregrina

Desde la incertidumbre inicial sobre si solicitar ser peregrina, hasta tener ahora la Ruta Mariana en su haber, Danielle se ha visto transformada por la experiencia. “Cambió por completo la forma en que veo todo, la manera en que entiendo toda mi vida y mi caminar con el Señor.”

Danielle creció asistiendo a Misa en la Iglesia de San Lorenzo Mártir en Santa Clara. Actualmente trabaja a tiempo completo en Massachusetts como ministra de pastoral juvenil, lo cual constituye otra forma en la que se concibe a sí misma como misionera Eucarística. “Mi labor de compartir el Evangelio siempre ha estado arraigada en esta idea de un encuentro con Jesús en la Eucaristía,” compartió. A su vez, ella espera que todos puedan encontrarse con el Señor de la manera profunda en que ella misma lo experimentó.

“Mi oración es que, si Dios quiere, cada persona tenga la oportunidad de experimentar lo que yo experimenté: la dicha de caminar con Jesús en una peregrinación Eucarística, ya sea por una hora, un día, una semana, un mes, un año... o el tiempo que sea, que tengan esa oportunidad de simplemente caminar tras Él y experimentar Su presencia: de estar cara a cara con Él de esa manera, como peregrinos perpetuos.”


Danielle Schmitz es originaria de Santa Clara y estudió Teología y Filosofía en la Universidad Católica de América. Ha servido en diversos apostolados Católicos en los Estados Unidos y, actualmente, vive y sirve a la Iglesia en Massachusetts como misionera en el Programa Echo del Instituto McGrath de la Universidad de Notre Dame. En su tiempo libre, a Danielle le gusta escribir, crear arte, tocar música y disfrutar del aire libre.

Leer todas las noticias en español