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Sobre el Scouting, la Ciencia y el Servicio a Dios

Bob Wedig: Presidente del Comité Nacional de Relaciones Religiosas de Scouting America

“El scouting y la Iglesia Católica son muy complementarios y, a mi juicio, el scouting ofrece el mejor programa de pastoral juvenil para ayudar a los jóvenes Católicos a mantenerse cerca de la Iglesia.” Bob Wedig, Ministro de la Eucaristía en la Parroquia Reina de los Apóstoles, se unió a los Boy Scouts (renombrada Scouting America en 2025) durante su juventud, etapa en la que finalmente alcanzó el rango de Eagle Scout, la distinción más alta que se puede obtener en la organización.

Cuando sus dos hijos comenzaron a participar en el escultismo, Bob regresó como líder scout. Durante los últimos 30 años, ha servido a Scouting America en diversos cargos, más recientemente como Presidente del Comité Nacional de Relaciones Religiosas (NRRC, por sus siglas en inglés), cuya misión es establecer y apoyar relaciones sólidas con todas las tradiciones religiosas afiliadas a Scouting America.

Ya sea guiando a los scouts, sirviendo a Dios en el altar o dando ejemplo de respeto por las diferentes tradiciones de fe, Bob lo ve todo como parte de una única vocación: formar a jóvenes de carácter, cimentados en la fe, el servicio y el respeto por los demás.

Emblemas Ad Altare Dei Para los Scouts Católicos

Una de las partes más significativas de su ministerio de escultismo ha sido guiar a los scouts mientras obtienen sus emblemas religiosos Católicos, especialmente el emblema Ad Altare Dei (“en el altar de Dios”). Este reconocimiento, destinado a scouts en edad de escuela secundaria, exige un riguroso programa de estudio de seis meses sobre los siete sacramentos, así como la realización de proyectos de servicio.

Bob compartió que cuando obtuvo el premio Ad Altare Dei en su juventud, “fue lo segundo más difícil que conseguí en el escultismo. Para obtener ese premio, un scout se esfuerza mucho por comprender realmente el significado de los sacramentos.” Ahora, Bob es testigo de la recompensa que supone para los scouts aprender más sobre su fe y animarse mutuamente a seguir sus insignias religiosas.

La Ciencia y el Plan de Dios

Como ingeniero eléctrico, admite, “Siempre he tenido una mentalidad científica, así que siempre he visto las cosas desde un punto de vista práctico.” Este interés por cómo funcionan las cosas coincidió no solo con su afición al escultismo, sino también con una creciente curiosidad sobre Dios y cómo diseñó el universo.

Incluso en su preadolescencia, Bob recuerda que su curiosidad por el mundo se vio alimentada tanto por el escultismo como por el aliento de su madre. Los scouts suelen salir a explorar la naturaleza, donde Bob desarrolló su temprana admiración por Dios. “Cuando sales a la naturaleza, empiezas a pensar: ‘¿Cómo funciona todo esto? ¿Cómo pudo surgir todo esto?’ Finalmente, te lleva a Dios.”

En casa, su madre le daba electrodomésticos para que intentara arreglarlos. En el proceso de aprender cómo funcionaban las cosas y ver si podía armarlas correctamente (o no), estas primeras experiencias de ingeniería despertaron su curiosidad por el diseño divino que subyace a todas las cosas, incluso a la bondad humana. Reflexionó, “De entre todas las criaturas de Dios, solo los seres humanos hacen algo simplemente porque es lo correcto, no porque les beneficie de alguna manera. Para mí, esto es lo que significa tener alma: hacer el bien sin esperar nada a cambio.”

Cómo Ejercer el Ministerio y Mantener Amistades con Otras Religiones

Bob y su esposa son Ministros de la Eucaristía en la Parroquia Reina de los Apóstoles, donde han criado a sus cuatro hijos. Como Presidente del Comité Nacional de Relaciones Religiosas, ha descubierto otra forma de servir a Dios: manteniendo relaciones con líderes scouts de otras religiones.

Bob también describió una oportunidad de diálogo interreligioso en el Jamboree Nacional de los Scouts, un evento que se celebra cada tres o cuatro años. En el área de Deber para con Dios, donde Bob participa, grandes carpas albergan puestos que representan diversas tradiciones religiosas, donde se anima a los scouts a explorar libremente, fomentando la comprensión y la unidad entre jóvenes de diferentes credos. “Un chico puede entrar y preguntar: ‘Háblame del Judaísmo,’ o 'Háblame del Luteranismo,’ o aprender por qué los Sijs usan turbantes,” explicó.

Lo más importante, añadió Bob, es que la experiencia ayuda a los jóvenes a comprender que el escultismo es para todos. “Queremos que cada scout encuentre a Dios dentro de su propia tradición religiosa.”

La fe Católica de Bob se ve constantemente fortalecida por su esposa, su comunidad de scouts y su parroquia. “Mi relación con Cristo se construye y se fortalece a través de las personas que me rodean, especialmente mi esposa.” Añadió entre risas, “Ella es quien se asegura de que nunca faltemos a misa, incluso si estamos acampando en medio del bosque un fin de semana.”

Bob comparte que otros líderes scouts Católicos también lo ayudan a mantener fuerte su fe. “Me siento más cerca de Cristo gracias a todo el apoyo que recibo de los líderes scouts con los que trabajo, especialmente de los del Comité Diocesano Católico de Scouting.” Para él, este apoyo comunitario forma parte del plan de Dios.

A través de sus diversos ministerios, Bob ha descubierto un camino de fe, servicio, escultismo y aprendizaje para toda la vida, e inspira a los jóvenes a hacer lo mismo.


Bob Wedig es asistente de scoutmaster de la Tropa 476, que se reúne en la Parroquia de St. Joseph de Cupertino. Es Presidente del Comité Nacional de Relaciones Religiosas y miembro del Comité Católico de Scouting de la Diócesis de San José. Asiste a Misa con su esposa en la Parroquia Reina de los Apóstoles en San José y disfruta acampando y haciendo senderismo con sus scouts y sus hijos.

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